SIDEBURNS BLUES BAND. Una entrevista con Rafa
Sideburns.
Rafa Sideburns (Rafael Cañas)
tiene, a finales de 2004, todas las posibilidades para dar mucho que hablar
durante el próximo año. Su nueva banda es un cañón. El mismo Rafa sopla la
armónica y se hace cargo de las partes vocales; el guitarrista es Álex
Caporuscio, un italiano que ha crecido en Inglaterra, reside en Madrid y domina
a la perfección el lenguaje del blues; la parte de las baquetas corre a cargo
del americano Steve Jordan, un excelente batería habitual del circuito madrileño
y el bajo lo pone Paco Cerezo, un músico versátil que se mueve con soltura en
todos los estilos. Por otra parte, en Agosto del 98, decidió; junto a su compañera,
Laura; actuar como empresario y dirige en el pueblo de Viñuelas (Guadalajara)
“La Taberna del Blues”, un local que, desde entonces, programa
quincenalmente conciertos y por el que han pasado muchas de las buenas bandas
del blues nacional y casi todas las de la zona centro.
Rafa nació en Cádiz, pero a
los 15 años vino a parar a Madrid. De formación autodidacta, tomó contacto
con la música a través de su familia (su madre toca el piano y algún hermano
otros instrumentos) y comenzó con el piano y la guitarra. En septiembre de 1989
sufre un accidente de tráfico que origina una lesión que le impide manejar con
soltura el brazo izquierdo. Sabiendo su pasión por la música, su tía decide
regalarle una armónica. En ese pequeño instrumento encuentra lo que anda
buscando desde hace tiempo. Tras unas primeras prácticas en los parques de
barrio de Prosperidad, (“La Prospe”, cuna de muy buenos músicos madrileños)
forma junto a Edu “Manazas”, entonces “Bighands”, la banda Edu Bighands
and his Blues Tentacles que duraría hasta el 96. . Es en esta etapa -corría el
año 1994- cuando comparte piso con entre otros músicos Ñaco Goñi, sin duda
el mejor armonicista de blues de nuestro país, del que aprende todo lo que el
tiempo le permite y fructifica una gran amistad al ir con él de tocata en
tocata por los clubes de Madrid. En el 96 se traslada a Toledo, donde le
encontramos tocando a dúo con el guitarrista Pedro Salvador. La incorporación
del bajista Justo Frutos y del batería Ernesto Tejero dan lugar a la primera
formación de “Sideburns Blues Band” En el 97 vuele a Madrid y el 98 tienen
lugar el nacimiento de Julia, su primera hija y la creación de “La Taberna
del Blues”.
-En tu doble condición de músico y propietario de un local por el que han
pasado a tocar la mayoría de los grupos históricos (Ñaco, Tonky...) y buena
parte de lo mejor que ha surgido en los últimos años (Reyes del K.O, Edu
Bighands...); tienes una visión privilegiada de la situación. No voy a
ponerte en el compromiso de que me digas cuales son los mejores en tu opinión,
pero si a pedirte que nos digas como ves el panorama del blues en la zona centro.
¿El número de locales es suficiente? ¿Los grupos nuevos lo tienen más fácil
que antes?
-Bueno, todos tenemos nuestros favoritos, independientemente de que sean
mejores o no, no me importa mojarme, doy mi particular opinión y no un juicio; es que tengo especial predilección por Edu Manazas, antes
Bighands,
ya que podríamos decir que empezamos juntos -Blues Tentacles y Dinamita
Blues Band-. También hay que reconocer que los reyes del K.O. son fuera de
serie pero su falta de formalidad les va cerrando puertas, demos gracias a su
calidad como músicos de blues y como personas. Cuando tengan otros cinco años
mas y un suelo firme donde pisar, no tendrán rival en nuestro país. El caso
es que ya están triunfando en Alemania. La verdad es que envidio su forma de
vida, aunque ciertas cosas no las comparta, ellos son unos auténticos
bluesmen, viviendo la vida como viene, sin pararse a pensar en otra cosa que
no sea tocar EL BLUES. ¿No es así como pasaron media vida nuestros mas
grandes 'ídolos' negros del otro lado del charco?
Volvamos a las
preguntas, porque me animo y me desvío del tema. Me preguntabas por los
locales. Desde el punto de vista del empresario, hago lo que puedo para que el
blues en directo suene aquí, allí y mas allá, te lo garantizo -programo en
mas de un bar, no solo en mi rinconcillo bluesero- pero como músico
tengo que decir que nunca es suficiente, mientras pueda haber un músico que
está en casa sin tocar en directo, no podremos decir que hay suficientes
locales. Luego está el asunto de los que van cerrando por falta de
cumplimiento en la normativa referente a puertas, salidas de emergencia... La
cosa está mal, hasta se sigue cobrando lo mismo que hace quince años,
yo no he conocido una subida de sueldo a los músicos desde que estoy en ello.
De acuerdo que llevo poco tiempo, pero solo llevo seis en mi bar y pago mas
que cuando abrí, aunque siga pagando poco -pero doy de comer y beber hasta
reventar-.
Por otro lado,
no creo que lo tengan mas fácil que antes los grupos, es más, yo creo que
cada vez está peor la cosa porque cada vez hay mas músicos en los circuitos
y muchos de ellos tocan por, digamos una cerveza. En fin, que no está muy
bien la cosa pero vamos tirando. No nos rendiremos.
-Montar un bar de blues en un pueblo de 40 habitantes, aun contando con la
proximidad de Madrid, parece una idea tan descabellada como vender bacalao en
el Sahara. Afortunadamente no lo ha sido y la cosa funciona. ¿Cual ha sido la reacción de los
habitantes de Viñuelas? ¿Os habéis planteado ya el hermanaros con Chicago y
cambiar los nombres de las calles por algo así como "Avenida de Robert
Johnson", "Paseo de Sonny Boy" o "Plaza de Muddy Waters"?
-La verdad es que al principio fue un poco desconcertante, pero la gente es de
lo mejorcito -en todos lados cueces habas- y no nos han puesto ni una sola
pega. Algunas bandas tocan a un volumen superior al deseado pero no hemos
tenido ni una sola queja hasta el momento. Es más, hay alguno de sesenta
cumplidos que no falla cuando hay tocata, como uno al que llaman 'el pira' -no
me preguntes la razón- que es un incondicional por el que me preguntan ya
hasta los músicos que van repitiendo en La Taberna del Blues.
Lo de
hermanarnos con Chicago me suena a gloria, ya me gustaría a mi tener el bar
en la calle Junior Wells esquina con Sonny Boy Williamson, o en la 'Rue
del Ñaco', jejeje.
-Por algún motivo, (y supongo que Ñaco Goñi y Antonio Serrano, entre otros,
tienen parte de la culpa) en nuestro país surgen muy buenos armonicistas. Cuéntanos
cuales de los grandes son tus principales influencias y los que más te
interesan dentro de nuestro país.
-En cuanto a los grandes, hay dos que me han influido, no mucho sino,
enormemente. Se trata de Sonny Boy Willianson II y Junior Wells, dos a los que
siempre tengo muy presentes a la hora de soplar. Hay otros que me han servido,
claro, pero estos dos son mi mayor inspiración. Hay muchos más, Carey Bell,
Billy Branch, Little Walter..., pero ninguno me ha servido de guía tanto como
estos.
Dentro del
panorama nacional hay muchos que me gustan, aunque realmente influenciado solo
me considero por Ñaco. De hecho, del tiempo que compartí piso con él saqué
el mayor partido posible, acompañándole a las tocatas por ´el foro'. Y
escuchando sus ensayos en casa. En cuanto a Antonio Serrano, creo que sobran
los comentarios, como la mayoría de los músicos que pasan por La Taberna del
Blues, es amigo mucho antes de tener yo el bar. Claro que algo de su
influencia tengo, de hecho me enseñó alguna escalita curiosa, que aunque no
es específica de blues, si que me sirve para vacilar un poco. También hay
unos cuantos del panorama nacional que me hacer tilín, como Marcos Coll, Joan
Pau Cumellas... La lista sería interminable... cualquiera que toque un poco y
sienta el blues, aunque desafine algo, me gusta.
-Aun que siempre has estado rodeado de buenos instrumentistas, ahora tienes
una banda de que puedes sentirte orgulloso y de que se puede esperar mucho,
con músicos procedentes de diferentes estilos y países de origen; pero con
talento y experiencia en los escenarios. ¿La incorporación de Jordan y
de Caporuscio va a suponer algún cambio importante en el repertorio y el
sonido de la Sideburns Blues Band?
-No tanto en el repertorio como, desde luego que sí, en el sonido. Con esta
nueva formación no tengo que estar tan pendiente de, es más casi me 'olvido'
de que está ahí, lo que hace el guitarrista -que estaba digamos aprendiendo
el lenguaje del blues- y me puedo centrar más en disfrutar de lo que estamos
haciendo. La verdad es que para mí la incorporación, sobre todo, de Álex
Caporuscio me ha dado nuevas alas y me tiene como en una nube de la que no
quiero bajar. Es un guitarrista excelente y la banda, con él, suena muy sólida.
En cuanto a la incorporación de Steve Jordan, es reciente, pero ya había
hecho sustituciones al anterior batería y hemos tocado juntos en una
infinidad de ocasiones. Vamos, que nos conocemos.
-El próximo 4 de noviembre, dentro del Festival Panorámico Musical de
Guadalajara, vais a presentaros en la sala Camel acompañados por la Vargas
Blues Band. ¿Está el grupo lo suficientemente maduro para esta
"presentación oficial? ¿Que vais a ofrecer allí?
-Entiendo la preocupación por el estado de madurez de la banda pero, todos
somos músicos experimentados que conocemos el lenguaje del blues. Es la música
que nos llena y lo sentimos desde cada poro de la piel.
Lo que
ofreceremos no tiene lugar a dudas; un superconcierto del mejor blues al
estilo de Chicago para abrir boca a la banda de Javier Vargas. Pásate y compruébalo.
Yo pienso dejarle el escenario sudado, jejeje.
-Y, por último. Ya no tienes ninguna excusa, cuentas con una banda importante
y con una buena reputación en el circuito. ¿Cuando vamos a ver en el mercado
un plástico de la Sideburns Blues Band?
-Si, yo también creo que es el momento. Nunca he disfrutado de una formación
como la que tengo ahora -salvo en invitaciones de otras bandas, que no han
sido pocas- y tengo que aprovechar, lo sé. Hasta ahora no hemos tenido suerte,
Ramón, con eso de grabar. El caso es que nos lo hemos propuesto en mas de una
ocasión pero entre que la fecha señalada para grabar era sustituida por algún
bolo que nos salía y el desembarco -como yo digo- de alguno de los
componentes, la cosa no ha dado fruto. Pero es nuestro próximo encargo. A ver
como vienen los reyes este año.
-¿Hay alguna cosa más que te apetezca contarnos?
-En realidad sólo una cosita por decir. Agradecer a todos los que han creído
en mí todo este tiempo, a mi mujer Laura y mi hija Julia, a mis buenos y
grandísimos amigos, Ñaco Goñi, Edu Manazas, Antonio Serrano, Pedro
Salvador, Miguel Krausse, Nanete, y todos los que me dejaré en el tintero por
mucho que me lié a escribir nombres y que me han ayudado a llegar hasta aquí.
Bueno y a ti y los que como tú no dejáis de apoyarnos incondicionalmente.
-Gracias a ti, nos vemos en Guadalajara y felicidades por el próximo
incremento en la familia. Seguro que esa criatura tiene chupetes Lee Oskar, o
Marine Band...