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La trayectoria discográfica de Mike Welch se ha ido acercando y separando de los caminos del blues – al menos tradicional – casi con cada nuevo disco en el que ha participado. Sin ir más lejos, en su disco de 2004 “Adding insight to injury” (95North Records) – que hasta ese momento era el cuarto Cd editado por este joven músico de Boston – los influjos pop, funk y rock se entremezclan con su gusto por el blues, predilección de la que ha dado buena muestra desde su primera grabación “These blues are mine” ( Tone Cool Records, 1996) cuando a penas contaba con dieciséis años. En esta última entrega Welch se encamina por la línea clásica del blues eléctrico, recordando al excelente trabajo que realizó en el disco de Sugar Ray Norcia & the Bluetones de 2003. Y es con alguno de los miembros habituales de los Bluetones con quien Mike Welch aparece en este Cd: el bajista Michael “Mudcat” Ward y el pianista Anthony Geracy. Además está el chicagüense Nick Moss a la guitarra rítmica y algún que otro solo y Warren Grant – habitual acompañante de Mike Welch - a la batería. La producción de este disco grabado en abril de 2005 corrió a cargo del propio Welch que además es el autor de once de los trece cortes. El disco se inicía con un blues lento, “All the love in the World” que recuerda a las fenomenales colaboraciones entre los primeros Fleetwood Mac y el gran Otis Spann: mientras que la guitarra de Welch evoca al británico Peter Green – además de otras cuantas influencias –, Geraci sigue la línea del gran pianista de Mississippi. En el tema que da título al álbum sigue el patrón del clásico “Sweet home Chicago” - aunque aquí el objeto de la añoranza no es Chicago sino una mujer - con Moss desgranando las notas del primer solo de guitarra. “A thrill to be alive” además de recordar al tema compuesto por Dixon para Muddy Waters “The shame thing”, Welch interpreta un acertado solo con el slide al estilo de Muddy. El instrumental saltarín en la línea de B.B. King “Joaquin Riley” sirve de homenaje a su hijo homónimo y nuevamente los solos entre Welch y Moss se entrelazan. “My father’s son” va por el camino de los blues monocordes de Howlin’ Wolf aunque lo voz de Welch no tiene nada que ver con la del Lobo – lo cierto es que la interpretación vocal no es el fuerte de Welch a pesar de que ha mejorado mucho con respecto a grabaciones anteriores -.En plan boogie-woogie desearrolla “They call me Monster Mike” con el piano de de Geraci brillando especialmente – como en casi todos los demás temas del Cd -. “Everybody” sigue los pasos de los Chicago blues de los 50. Nuevamente vuelve a ralentizar el ritmo con el extenso blues “One of those days” en el que planta un solo de guitarra casi perfecto donde se pueden escuchar las influencias de B.B. King y Ronnie Earl.. “The high, high cost of leavin” está compuesto por Michael Ward y es un walking bass en el estilo de Lazy Lester. En “Give me time” toma prestado el “I wonder why” de Earl Hooker y mientras los solos de Welch se acercan más al estilo de Otis Rush, Nick Moss enchufa el wha-wha para rendir homenaje a Hooker, una de sus principales influencias. “Searching for an angel” es un shuffle en la línea tejana. Sobre la base del “Shame, shame, shame” dicurre el tema “Just like a fool” con otro imponente solo de Geraci al piano. Para acabar “My daily wish”, del corte de los blues after hours y en el que el piano de Geraci y la guitarra y voz de Welch se encargan de sacarlo adelante con un resultado notable.
Como dice el propio autor de este trabajo, durante la grabación de
este disco trataron de buscar la espontaneidad, la emoción y el sentimiento
por encima de los alardes técnicos y ciertamente parece que lo
consiguieron; la verdad es que con el plantel de estupendos músicos que
acompañan aquí a Mike Welch no se podría esperar otra cosa. Roberto Prieto Reguera
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El sello Black & Tan, que ahora distribuye en España Coda Music es un buen ejemplo de esas pequeñas discográficas independientes cuya única razón de ser es su amor por el blues y el deseo de que el género se mantenga vivo y en proceso de evolución. Aunque sus oficinas en Europa estén en Holanda, el repertorio de Black & Tan procede de músicos americanos en su mayoría. Según la declaración de principios de la propia casa "Aquí no encontrarás héroes de la guitarra ni canciones para anuncios, ni tipos recién salidos de la peluquería. Aquí hay parte de la vieja historia del blues..." Y, como para muestra vale un botón, aquí tenemos uno de lujo; la última grabación de una de las apuestas fuertes del sello; Big George Jackson, cantante y armonicista nacido en St Paul, Minneapolis en 1949 y que lleva activo en el mundo de la música desde los años setenta. Desde 1982 lidera su propia banda con la que ha recorrido un buen número de kilómetros tanto en USA como en Europa desarrollando un estilo personal enraizado en los valores más firmes del genero, el viejo blues de toda la vida puesto al día sin concesión a desvíos comerciales ni pretensiones de absurda modernidad. Su música está basada en el sonido Chicago de los 50's y los 60´s matizado por toques sureños. Como armonicista se considera heredero de las técnicas de Rice Miller y Big Walter Horton y como vocalista es poseedor de una excelente voz de barítono que impregna sus composiciones de un profundo sabor down home y algo que recuerda las épocas del Village; tal vez la capacidad narrativa dentro de mejor tradición de los story-tellers que Big George Jackson imprime a sus canciones. En 1982 crea su primera banda y como líder ofrece numerosos conciertos que intercala con trabajos esporádicos para otros músicos entre los que se cuentan Chales Musselwhite y James Cotton, entre otros. A finales de los noventa su carrera se ha visto relanzada alcanzando el reconocimiento de la crítica y parece haber encontrado una formación estable de músicos que se acoplen a su estilo y lo enriquezcan con buenas aportaciones; Jeremy Johnson y Phil Schmid se hacen cargo de las guitarras mientras que la sección rítmica viene de la mano del bajista Dwight Dario y la batería de John Schoder, los mismos que le acompañan en el cd. que nos ocupa. Juntos han grabado en tres ocasiones para Black & Tan, la primera dio como fruto en 1988 "Beggin Ain't For Me"; un segundo disco que consolida la promesa del primero y lleva por nombre "Big Shot" y "Southern in my soul", grabado entre Febrero y Mayo de 2003 y que hasta el momento es su último trabajo. En Marzo de 2007 tiene prevista una gira europea, esperamos que se deje caer por España y tengamos la oportunidad de escucharle en directo. "Southern in my soul" consta de once temas de composición propia con la excepción de "I´ve done more for you baby" que viene firmado por Otis "Smokey" Smothers otro músico nacido en Mississippi en 1929 y emigrado a Chicago que falleció en 1993 tras haber grabado con Howlin’ Wolf, Muddy Waters, Jimmy Rogers y otros de los grandes. El disco destila buen gusto desde el primer corte, que le da nombre y cuenta con el guitarrista Billy Flynn como invitado hasta "Argue, Fuss 'n' Fight que lo cierra. Entre mis favoritos, el lento "Blue Sky" y el sabor del Delta de "Biscuits 'n' Molasses" que da muestras de lo que Big George puede hacer con su armónica. "Amtrak" y "You Ain't All That" tampoco tienen despedicio. Un disco, como otros muchos del sello, a recomendar a todos aquellos que piensan que el blues está acabado y ya no es lo que era. Ramón del Solo.
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Otro de los aciertos de Black & Tan es el fichaje y la edición de los últimos discos de Doug MacLeod, un músico cuya carrera abarca más de una docena de títulos desde 1984, cuando apareció "No Roads Back Home" en el sello Hightone. Doug comenzó en el mundo del blues con un bajo eléctrico en las manos, pero en la actualidad es un experto en el uso de la acústica y un maestro en las técnicas del fingerpicking y el bottleneck. Practica un estilo heredado de los viejos bluesmen pero con matices que abarcan los territorio cercanos del blues eléctrico contemporáneo, el jazz, el country o el folk; canta con una voz personal, sureña y muy adecuada para su propia música y compone temas de esos que cuentan historias, tanto verbal como musicalmente. Es autor de un buen número de canciones escritas para otros y entre su selecta clientela se incluyen Albert King, Albert Collins, Coco Montoya, Papa John Creach, son Seals, Joe Louis Walker.... Cuenta con la estima y valoración de un amplio sector de músicos y ha grabado, por citar algunos nombres, con Taj Mahal, Gatemouth Brown Charlie Musselwhite y Keb Mo; posee su propio rincón en el Delta Blues Museum de Clarksdale y en 2006 ha recibido dos nominaciones en los Blues Music Awards, la primera como mejor artista acústico del año y la segunda a la mejor canción del 2006 por "Dubb's Talking Politician Blues", que se incluye en este album. Dubb (el sobrenombre tiene su origen en la incapacidad de su amigo George "Harmonica" Smih para pronunciar su nombre, al que terminó transformando en "Dubb" que fonéticamente es parecido) es además un gran conocedor, difusor y comunicador del blues sobradamente conocido por los buenos aficionados; su programa "Nothin' But The Blues" en KKJZ Radio, de Los Angeles es uno de los más populares en el dial blusero estadounidense y "Doug's Back Porch", su columna fija en la revista "Blues Revue"; cuenta con un estilo cargado de humor, historias que más que estar relacionadas con el blues, son blues en sí mismas. Dubb no es su último álbum, en estos últimos días Black & Tan ha puesto en el mercado "Where I Been" al que todavía no he tenido ocasión de arrimar la vista ni el oído, grabado entre Febrero y Marzo de este mismo año y que consta de doce cortes presumiblemente en la misma línea del que nos ocupa. Esperamos que Coda Music lo distribuya pronto en nuestro país. También en el año en curso ha aparecido "101 Blues Guitar Essentials", un doble dvd didáctico que promete ser una buena herramienta para guitarristas, dada la técnica de la que hace gala el autor. En "Dubb" está acompañado por Denny Croy al bajo, Dave Kida a la batería y percusión y Carl Sonny Leyland al piano en una docena de temas en los que apreciar la maestría con el slide del titular, doce historias bien contadas y registradas del tirón, sin overdubs, como suele hacerlo desde 1994 ya que él mismo manifiesta que no le gustan los discos perfectos, prefiere que "las canciones suden y se expresen tal como salen, alargando el tiempo allí donde reside el sentimiento" Blues que oscila entre los tonos soul de "Miss Rita" a los sonidos del Delta de "$50 Wig", la lección de slide de "North Country Woman" y la frescura narrativa de la premiada "Dubb's Talkin' Politician Blues". Entre mis favoritas "The Devil is Beating His Wife", el tema que cierra el disco. Temas de corte y textura proveniente de los grandes maestros pero con la técnica, el sonido y el diálogo propios del siglo XXI. Manteniendo el espíritu, porque, como aprendió de los viejos, "Nunca toques una sola nota en la que no crees ni cuentes una historia que no hayas vivido o conozcas bien". Y no te dejes engañar. Las "americanas" son la parte de arriba de los trajes. Esto es blues, con todos sus matices. Ramón del Solo
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THE
MIDNIGHT ROCKETS.- "B-Blues Stuff". (Auto
Editado, 2006)
A estas alturas, ya todos estamos convencidos de que un buen disco de blues no tiene obligatoriamente que venir firmado por nativos de Memphis, Chicago o Detroit. Aunque todavía nos sorprende que trabajos como éste, de calidad, respetuoso con los clásicos y con un sonido propio contundente y eficaz tenga su origen en lugares tan cercanos como Barcelona. West Coast catalán de primera fila, elegante, con clase y con todos los ingredientes para poderlo calificar como un buen disco de blues, sin necesitar la coletilla de "para ser un producto nacional" ni las otras indulgencias que se conceden a los músicos que tenemos próximos. The Midnight Rockets llevan en activo desde el año 96 y, tras un primer momento en el que desfilan por el grupo músicos como Octavio Cortés o Juan Baena, cuando la banda contaba con Alex A a las guitarras y Marc Ruíz a la batería junto a Maurici Morera a la armónica y las partes vocales y al bajista Eloy Moya; grabaron el primer cd del grupo, "Midnight Jump", editado por Discmedi en el 99. Al poco tiempo Sergi Escriu sustituye a Alex y en 2001 David Torras se hace cargo de las baquetas quedando establecida la formación actual del grupo. A lo largo de una década y tras el paso de un número importante de músicos con preferencias e influencias propias, el sonido de la banda ha ido oscilando de los estilos texanos y de Chicago a la clara inclinación por el actual blues californiano que se manifiesta en "T-Blues Stuff". Maurici Morera "Little Comet" es un armonicista que no oculta su influencia de los grandes, desde Little Walter a Rice Miller o George Smith; se desenvuelve en los solos con soltura y energía y ofrece unos riffs endemoniadamente eficaces. Aunque su fuerte es el conocimiento y la maestría con la blues harp, como vocalista aporta unas partes dignas y aceptables y como compositor sobresale en temas tan impactantes como "Rocking with my Cadillac""Oil Groove Sliddin'" y "Cookin`Boogie"; alguno de los cuales contienen muchas de las partes más interesantes de un disco sin desperdicio. Sergi Escriu "Escriuman" es otro de los pilares del grupo gracias a una guitarra comunicativa y llena de recursos aunque carente de artificios; brillante en los solos y cómplice de la armónica de Maurici en todo momento. La base rítmica a cargo del bajo de Eloy y la batería de David ofrecen un terreno abonado con profesionalidad y buen gusto en el que moverse y da al grupo ese sonido compacto y bien estructurado que no puede faltar en un disco de blues. Todos juntos suponen un paso adelante en el desarrollo del género en nuestro país y otra punta de lanza para esa nueva generación de músicos catalanes que tan buenas y gratas sorpresas está dándonos a los aficionados en los últimos años. En cuanto al repertorio, aparte de los anteriormente mencionados, cuenta con otras composiciones de cosecha propia; "Comet Rocket" de Maurici, "Vibrosurfed" firmada al alimón con Escriuman, que a su vez compone Epiphone Blues, el tema de cierre. El resto son versiones, desde Little Walter a Sonny Boy pasando por Willie Dixon -un excepcional "My Babe"- Kid Ramos, Eddie Taylor y Walter Horton. La presentación del disco (una oportunidad de lujo para todos aquellos a los que os resulte fácil desplazaros a la zona) tendrá lugar el 21 de abril en el Aula de Cultura Collblanc-La Torrassa, de Hospitallet de LLobregrat, en una noche compartida con el pianista Al Copley, de Rhode Island. Para más información, fechas de conciertos y demás, The Midnight Rockets estrenan también su página web, donde también puedes conseguir "B-Blues Stuff". Aunque por supuesto, y si tienes la oportunidad, siempre es preferible comprarlo en uno de sus bolos. Ramón del Solo
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OTIS
RUSH & FRIENDS.- “Live at Montreux. 1986”
(Eagle rock,
2006. DVD)![]() De las actuaciones de Otis Rush durante este festival de Montreux de 1986 ya se habían editado algunos discos – se dice que un tanto “piratas” – como es el caso de “Live Montreux Fest 86” ( Paradise, 93) a nombre del propio Rush o “The Profesor blues review” acreditado a Eric Clapton pero que cuenta con la intervención como invitado del maestro westsider. Tampoco son éstas sus únicas grabaciones en directo disponibles de la época. Si sus entradas en el estudio de grabación durante los ochenta fueron de lo mas exiguo – algún tema para la celebración del décimo aniversario del club tejano Antone’s y que se sepa nada más –, los directos grabados vienen a poner cierto remedio al desaguisado: sin ir más lejos en septiembre de 1985 durante el Festival de Blues de San Francisco se grabó lo que sería el álbum “Tops” ( Blind Pig, 1988); y en diciembre de 1986 quedó recogida una actuación en Tokyo que dio lugar al disco “Blues Interaction. Live in Japan 1986” ( P- Vine/ Sequel, 1994). En cuanto al directo que nos ocupa, Otis Rush está acompañado por la banda del teclista Professor Eddie Lusk, compuesta por el propio Lusk, el guitarrista Anthony Palmer, Fred Barnes al bajo y Eddie Turner a la batería. Pero además de los mencionados miembros de la banda de Eddie Lusk hay aquí otros dos invitados: Eric Clapton y Luther Allison. Es llamativo que entre éste y los otros dos directos antes mencionados no se repite ni uno sólo de los músicos que secundan a Otis Rush: en “Tops” aparece junto a la banda del guitarrista Bobby Murray y en “Live in Japan 1986” lo hace con una banda llamada “Break Down” y formada por músicos nipones – cuanto menos orientales -. Ante un abarrotado recinto, Otis y el resto de la banda desgranan un repertorio bastante conocido en la discografía de Rush. Esta colección de trece cortes se abre con dos instrumentales: el shuffle “Tops”, marca de la casa por esta época y “I wonder why”, interpretado en innumerables ocasiones por Rush, a pesar de lo cual en una buena noche – como es ésta - su guitarra parece contar cosas nuevas en cada nota. La demostración de que su voz es tan portentosa como su guitarra llega en el tercer tema, “Lonely man” que transita entre el blues y el soul. En la primera parte del lento “Gambler’s blues” – ¿también nos suena, verdad? – se agarra al micrófono dejando el protagonismo a la guitarra al eficiente Anthony Palmer. Para volver a animar el cotarro interpreta “Natural ball” de su maestro Albert King y nuevamente se relaja con otro de sus temas estrella de siempre, “Right place, wrong time”. Siguen dos canciones clásicas del blues de Chicago: “Mean old World”, más ligero que el original de Walter Jacobs, y “You don’t love me” de Willie Cobbs. Así llegamos a la entrada en acción de Eric Clapton que pone su guitarra y voz junto a Otis en tres cortes: “Crosscut Saw”, “Double Trouble” y “All your love”. Y con Clapton, Rush y el resto de la banda en el escenario hace acto de presencia Luther Allison –¿con las Kellyfinder de la ministra Trujillo? - para cantar y tocar la guitarra en “Every day I have the blues” – con la letra adaptada al momento – que sirve de despedida momentánea. Como el público pedía más volvieron Otis y el resto de la banda – sin Clapton ni Allison - para satisfacerles con “If I had any sense I’d go back home”. Nuevamente tenemos la ocasión de
escuchar – y ver - a este legendario bluesman, maestro de la guitarra para
muchos de los músicos que llegaron después y poseedor de una de las voces
más expresivas del blues. Roberto Prieto Reguera |
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