|
|
Bluespain |
Principal Sumario Galeria Enlaces Conciertos Foro
|
|
GABRIEL
DELTA & HURRICANES.- "Roots". (Crotalo.
2005)
Desde Italia nos llega este "Roots", de Gabriel Delta; canatnte, guitarrista y slider argentino afincado en la ciudad de Alessandria, en el norte de país y no muy lejos de Génova. Interesado en la guitarra desde la adolescencia Gabriel estudió con diferentes profesores, decantando su estilo hacia el blues en sus diferentes facetas y formas; desde las más rurales hasta las de Texas o Chicago. Arrastratras de sí una larga trayectoria en Argentina antes de que en 2002 se trasladarse a Italia; ya en 1990 había creado junto con su hermano Fernando "Delta Blues" una formación que llegó a grabar cinco discos, uno de los cuales "Seguir en pie" recibió en 1998 elogiosas críticas por parte de la revista "Living Blues". En 2001 sería "Blues Review" la que hiciese lo propio tras la presentación de "Pocker de Ases", otro de sus discos en el Festival de Blues de Chicago donde compartió escenario con Larry McCray y Melvin Taylor. Además de muchos de los nombres importantes del blues argentino ha tenido ocasión de conocer y tocar con James Cotton, Kenny Neal, John Primer, Brian Jones y Bruce Ewans y otros muchos de los grandes. En 2002 se traslada a Europa estableciéndose en Italia, donde forma una nueva banda en formato de trío con su hermano Fernando a la batería y percusión y el bajista italiano Ugo Broschi; el propio Gabriel ejerce como vocalista y se hace cargo de las guitarras, tanto la acústica de seis y doce cuerdas como la eléctrica. Juntos y ya con el nombre de Gabriel Delta & Hurricanes sacan a luz en 2004 un cd de debut, el auto producido "I need your love" y participan en importantes festivales italianos en compañía de músicos de la talla de Tony Coleman, Otis Grand y Ray Sugar Norcia. A finales de 2005 aparece en el mercado "Roots", hasta ahora su último trabajo discográfico. El cd. está editado por el sello "Crótalo" y consta de trece temas con predilección por el sonido limpio y acústico ofreciendo versiones que van desde Mississippi John Hurt ("Candy Man" y "Casey Jones") o "You Got Me Running" de Jimmy Reed hasta Muddy Waters, Howlin' Wolf y el sentido homenaje a Big Bill Broonzy de "Key to the Highway" y "Hey Hey". Entre mis favoritas; el sobrio y acústico pero sin perder ni un ápice de su fuerza, "Stormy Monday" de T. Bone Walker. El disco ofrece otros dos temas compuestos por el propio Gabriel; "Suny" y "Only with my soul", que no solamente demuestra todo lo que puede hacer con el slide en el dedo, sino que constituye toda una declaración de principios "No nací en el Mississippi, sino mucho más al Sur..." Y, ya que estamos; destacar que el sello que edita el disco, Crotalo; ofrece además una buena selección de buenos artistas de blues activos en el país de la bota. En Italia se cuece -como toda partes- buen blues y es interesante que se conozca más allá de sus fronteras. Sería bueno que la C.E.E. facilitase la libre circulación de músicos de blues dentro de su territorio. Y Gabriel Delta puede ser un buen embajador. Otro buen motivo para recomendar la compra del disco es que su autor dedica un porcentaje de sus beneficios a la Asociación Juventud Indígena de Argentina; ya que, según sus propias palabras "Todos sabemos que el blues como expresión artística y culural nace del canto de hombres y mujeres que vivian en situación de pobreza absoluta y trabajaban duramente los campos en condiciones de esclavitud, privados de derechos humanos. De esta manera viven actualmente las 24 comunidades indígenas de Argentina, de las cuales 10 están es peligro de extinción; viven en contacto con la naturaleza, manteniendo sus raíces culturales y son guardianes y herederos de un bagaje cultural y una sabiduría ancestral que puede prderse para siempre si no se recupera la dignidad y los derechos de esos pueblos..." Un buen disco para una buena causa. Para más información y contactos, visita la página web de Gabriel Delta & Hurricanes. Ramón
del Solo |
MISSISSIPPI
HEAT.- “One
eye open. Live at Rosa's Lounge” (
Delmark Records, 2005.DVD)![]() Pierre Lacocque, de origen europeo, es el fundador y alma máter de Mississippi Heat, una banda que desde que fue creada a principios de la década de 1990 ha permanecido fiel al estilo blusero de la Ciudad del Viento aunque con pinceladas propias de la personalidad de su líder y de los músicos que en ella han militado. Y es que durante los tres lustros de existencia del grupo han pasado por sus filas algunos de los músicos mas relevantes de la escena de Chicago: los bateristas Robert Covington, Sam Lay o Allen Kirk, los bajistas Bob Stroger o Calvin Jones, los guitarristas James Wheeler o Billy Flynn o cantantes de la talla de Deitra Farr o Zora Young son algunos de los personajes que han actuado en directo y también grabado en los siete trabajos discográficos del grupo – incluido este “One eye open” y “Glad you’re mine” editado por la alemana Crosscut Records a finales de 2005 -. En esta ocasión los componentes de la banda son el propio Pierre Lacocque a la armónica, la cantante Inneta Visor, Max Valldeneu a la guitarra, el teclista Chris Cameron, Spurling Banks al bajo y Kenny Smith – hijo de Willie Smith – a la batería. Además aparece como artista invitado el excepcional Lurrie Bell. La grabación tuvo lugar en el afamado bar de Chicago Rosa’s Loungue el día 18 de julio de 2005, teniendo entre sus productores a Lacocque y al jefe de Delmark Bob Koester. La edición en formato DVD cuenta con once cortes – los mismos que el Cd aunque en ambos hay un bonus track que sólo podremos escuchar si compramos ambos soportes, todo un lujo para bolsillos de clase media -. El instrumental creado por Lacocque para la ocasión “Rosa’s strut” da la salida. La secuencia es quizás, y teniendo en cuenta las evidentes circunstancias, lo más aproximado a la sensación de estar en el propio bar: Lacocque, tras ser presentado por Inneta, recorre el local desde el fondo y hasta el escenario, entre los parroquianos allí congregados mientras sopla la armónica con todas las ganas y demostrando ser un gran conocedor de los maestros de la blues harp, para una vez sobre las tablas dejar el protagonismo primero a Lurrie Bell y después a Chris Cameron. El papel de Lurrie Bell no es el de mero acompañante, su personalidad y sus virtudes tanto a la guitarra como en la parte vocal lo impedirían – reconozco mi debilidad por este bluesman -. Estos halagos no son gratuitos y sus intervenciones aquí lo corroboran: “19 years old” – curiosamente atribuida aquí a St. Louis Jimmy Oden y no a Muddy Waters - y “Cold cold feeling” están cantados por Bell con toda la convicción que requieren ambos clásicos; la guitarra, económica y sin recurrir a florituras innecesarias, es de lo más expresivo que nos podamos encontrar. En el tercer corte, “I’ve got to sleep with one eye open” – en la línea del “I’ll play de blues for you” -, sube al apretado escenario Inetta Visor, cantante negra - para quien le moleste el término, “afroamericana” – con una voz pontente y soulera que borda la perfección en casi todas sus participaciones. Además de en la canción ya comentada, Inetta pone su voz en el blues relajado “Dirty deal”, la versión del clásico de Jimmy Reed “Honest I do”, el tema con aires de Nueva Orleáns “Cool Twist”, “Moanin’ & Cryin’” – el corte que no aparece en el Cd - que recuerda al “Last night” de Little Walter y en “She ain’t your toy” de corte funky y en el estilo de la mejor Koko Taylor. El disco acaba con una versión del instrumental “Listen here” de Eddie Harris y con el que Albert Collins empezaba alguno de sus conciertos. El protagonismo a la guitarra aquí recae sobre el joven y blanco – “caucásico” para quien lo prefiera – Max Valldeneu en el que destacan las influencias de Albert King y Albert Collins y que demuestra ser un guitarrista con más sentimiento que afición por la velocidad y la acumulación de notas en un mismo solo. Sirva también de ejemplo el solo que se marca en el tema “I’ve got to sleep with one eye open”. El teclista Chirs Cameron también es merecedor en varias ocasiones de la ovación del público: en el boggie instrumental “Jukin’” o en “She ain’t your toy” demuestra perfectamente su dominio del instrumento. Nuevamente el sello Delmark nos brinda algunas de las mejores grabaciones de blues que nos podemos encontrar, ahora ya adecuándose a los tiempos, eso sí, sólo en lo que afecta al formato de su presentación, nada de hip-hop, de samplers, loops… Roberto Prieto Reguera
|
BILLY
BOY ARNOLD.- “Consolidated Mojo” - (
Electro-Fi, 2005)![]() William Arnold – más conocido como Billy Boy Arnold – es por merecimientos propios una de las principales leyendas vivas de blues. Su influencia en el desarrollo del blues de Chicago ha sido de gran importancia, a pesar de ser mucho más joven que gente como Muddy Waters, Floyd Jones o Jimmy Rogers con quienes compartió escenarios y de los que trató de aprender todo lo que pudo. Nacido el 16 de septiembre de 1935, Arnold es uno de los pocos bluesmen de esa época oriundos de Chicago, asunto que por fuerza influyó en su estilo musical despegado en gran medida de las influencias sureñas propias de los pioneros del blues de chicagüense. Cumplida su primera década empezó a sentir predilección por el sonido de la armónica y con doce primaveras se fue en busca de las sabias lecciones del primero de los Sonny Boy – John Lee Williamson – quien pasa por ser una de sus principales influencias en este instrumento además, como no, de otros como Little Walter, aunque Arnold ha sabido forjar un estilo propio y distintivo a la hora de soplarla. En 1952 realizó sus primeras grabaciones para el sello Cool de Chicago. En 1954 comenzó su relación con Bo Didley y en febrero de 1955 juntos grabarían para Chess los clásicos “I’m a man” y “Bo Didley”. Pese a su inicial affaire con los Chess, Arnold no paró mucho en esa casa, desembarcando en la discográfica Vee Jay en la que, entre 1955 y 1957, grabó un buen puñado de temas, algunos tan relevantes como “I wish you would” “Prisoner’s plea”, “I was fooled” o “I ain’t got you”. Durante los 60 sus actuaciones solían limitarse al ámbito de Chicago y las grabaciones fueron aun más escasas – “More blues on the South Side” para el sello Prestige o “Going to Chicago” editadas por la compañía Testament son de las pocas grabaciones en las que le podemos encontrar al frente de su propia banda durante esta década -. A mitad de ese mismo decenio algunos jóvenes británicos – The Animals o The Yardbirds por ejemplo - descubrieron la figura de este minusvalorado músico, realizando versiones de algunas de sus principales composiciones lo que le hizo merecedor de un reconocimiento más amplio. Así que en los 70 empezó a ser reclamado para realizar actuaciones en Europa, llegando a gozar de mayor prestigio en el Viejo Continente que en los propios USA. Esta situación cambió sustancialmente en los 90 cuando Bruce Iglauer se decidió a editar en el sello Alligator dos espléndidos discos: “Back where I belong” (1993) y “Eldorado Cadillac” (1995). A partir de aquí se ha ido incrementando el número de discos de Arnold, tanto de grabaciones nuevas - “Boggie N shuffle”- como con otras realizadas con anterioridad a las del sello Alligátor y editadas en los últimos tiempos. Es de este último apartado de donde procede la grabación que ahora nos ocupa. Los catorce temas que componen este Cd fueron grabados el 1 de octubre de 1992 en San Francisco durante una larga pero productiva sesión de ocho horas, teniendo al productor del disco, el también cantante y armonicista Mark Hummel, como inspirador y promotor – por aquellos días también se había encargado de contratar a Arnold para unos conciertos en California-. La banda que acompañó a Billy Boy en la gira californiana resultó ser la misma que la que se metió en el estudio de grabación, y no eran otros que los Blues Survivors, combo a cuyo frente se encontraba habitualmente el propio Mark Hummel – en la actualidad la banda de Hummel siguen siendo The Blues Survivors aunque con músicos distintos a los de 1992- y que estaba compuesto por Rusty Zinn a la guitarra, Tom Mahon al piano, Ronnie James Webber al bajo y Mark Bohn a la batería.
El disco comienza con una convincente versión del “I’m a man”
atribuido a Bo Didley. Entre otras versiones de temas ajenos que encontramos
en este disco están “Me and Piney Brown” sacada del repertorio de
Little Walter; “Sonny Boy’s jump” creada por su maestro John Lee
Williamson o el poco conocido “If you would let me love you” de Little
Joe Blue. De sus clásicos
de la época Vee Jay encontramos aquí unas cuantas versiones: “Here’s
my picture”, “I ain’t got you”, “I wish you would”, “You got
me wrong”, “My heart is crying” y “Prisioner’s plea”. Predominan en este álbum los boogies y shuffles animados y vigorosos, en la línea del Chicago blues de los 50. Por su parte The Blues Survivors se adaptan a la perfección al estilo del blues que en Chicago predominaba en aquellos años de posguerra, dando como resultado un sonido que poco tiene que envidiar al de las clásicas grabaciones de Arnold para Vee Jay Records. En esta línea, la guitarra de Rusty Zinn – a quien hemos podido escuchar por caminos souleros en los últimos tiempos – sigue el patrón de gente como Jody Williams, destacando positivamente pero sin restar relevancia al verdadero protagonista, Billy Boy Arnold. Tom Mahon también se luce al piano, rayando a gran altura incluso en estilo de maestros como Otis Spann. Este disco merece tanto la pena como el propio Billy Boy Arnold, un músico que ha de formar parte de la historia del blues tanto por su aportación como armonicista, cantante y compositor. Roberto Prieto Reguera . |
THE
MANNISH BOYS
No hace mucho que presentábamos aquí el primer trabajo discográfico de esta “super banda” formada por músicos de reconocida solvencia en el mundo del blues; era el titulado “That represent man”. Y nuevamente es la discográfica Delta Groove la encargada de sacar adelante este proyecto que sigue por la senda de calidad y buen hacer del resto de referencias bluseras editadas por este sello californiano; una de las evidencias de que aquí están haciendo las cosas bien la podemos tener en las nominaciones hechas por The Blues Foundation para los premios del blues de este año 2006: ni más ni menos que nueve, dos de ellas, al mejor álbum del año y al mejor álbum de blues tradicional, tienen al mencionado “That represent man” como uno de los más firmes pretendientes. Los doce cortes del disco fueron grabados el 17 de julio de 2005 durante el 19º Winthrop Blues Festival celebrado en Washington y el grupo de músicos que componen en esta ocasión la banda difiere parcialmente de los que pudimos escuchar en el aclamado Cd de 2004. A la guitarra aparece Kid Ramos ocupando el lugar de Kirk Fletcher, en el bajo Tom Leavy sustituye a Ronnie James Weber y a la batería Richard Innes hace lo propio con June Core. El resto de miembros repiten, Finis Tasby en el trabajo vocal, Frank Goldwasser a la guitarra, Randy Chorktoff y Johnny Dyer a la armónica y voz y Leon Blue al piano y voz. Kid Ramos, junto a Leavy al bajo e Innes a la batería, es el encargado de abrir el set con el animoso instrumental “Kid’s jump” en la más pura línea west coast. Randy Chortkoff se encarga de la voz y armónica en “I’m ready” compuesto por Willie Dixon pero que en esta ocasión bien podría estar acreditado también a Slim Harpo puesto que la parte instrumental sigue el esquema de “Baby scratch my back”. En el boggie-woogie “She wants to sell my monkey” Leon Blue toma el protagonismo tanto al piano como a la voz. Con Johnny Dyer en la parte vocal aparece el sabor más intenso del Chicago blues de posguerra: “Mannish Boy” – con Chortkoff a la armónica -, “You’re sweet” – ahora es el propio Dyer el armonicista – y “Howling Wolf” – donde Goldwasser se luce a la guitarra slide-. Los seis temas restantes tienen a Tasby como cantante. Empieza con el shuffle “Going crazy over T.V.”; a ritmo de tren discurre el conocido tema de Junior Parker “Mistery train”; el acto se relaja con el blues lento “It’s too bad” – obra de Freddie King – y en el que Goldwasser toma el protagonismo a las seis cuerdas; en el otro lento del disco, “As the years go passing by”, el que se luce es Kid Ramos marcándose un solo que desborda sentimiento; “Strangest blues” entremezcla el shuffle y el ritmo latino; y para acabar “Walkin’ and walkin” con remiscencias del “Highway is my home” y sobre colchón de ritmo funky. Personalmente a este disco sólo le pondría un “pero” y es el no haber estado presente en el momento en el que se realizó la grabación; también es cierto que hay quien le achacado algunas deficiencias técnicas en la producción pero hay que tener en cuenta que no deja de ser un disco en directo. Quizás este año 2006 se acerquen por España y podamos verles en vivo, no sería tan descabellada la idea puesto que el pasado verano dejaron buena muestra de lo que saben hacer en Francia. A ver si algún intrépido promotor me toma la palabra... Roberto Prieto Reguera. |
|
JORGE
MARIÑO & PATO ACEVEDO.- "Un largo camino" (Auto
Editado, 2005)
"Un largo camino" ofrece once temas de los que seis ofrecen tributo a la mejor tradición del blues rural y la música tradicional americana mientras que los otros, sin abandonar esa línea ni la referencia a los clásicos, son composiciones propias cantadas en castellano. El Cd. se abre con "Fisherman Blues", una versión instrumental del "Fishin' Blues" que crease Henry Thomas allá por los años veinte y que popularizada por Taj Mahal, continúa siendo una pieza importante del repertorio de muchos músicos. "Last Fair Deal Gone Down" es un reconocimiento a la figura de Robert Johnson en una de las menos conocidas canciones de las veintinueve que nos dejó. Otros dos de los cortes nos remiten al estilo Piedmont, otro referente que ningún dúo de guitarra y armónica puede pasar por alto; "Bowling Green Rag" y "Piedmont Rag" son composiciónes de Cephas & Wiggins, dos músicos que a principio de la década de los noventa revitalizaron y dieron nuevos aires al Piedmont recogiendo la antorcha que dejasen libre Sonny Terry & Brownie Mc Ghee. Dentro del bloque de las versiones, los que restan son dos clásicos populares arreglados por Mariño y Acevedo; los aires gospel de "Amazing Grace" y esa maravilla que lleva por nombre "St. James Infirmary"; ambas interpretadas prescindiendo de la voz. El resto de los cortes son cinco temas compuestos por Jorge Mariño uno de los cuales, "Don´t Cry" se canta en inglés y los otros cuatro, "Noche Azul", "Buen día destino", "Rosas amarillas" y "Mi corazón echó raíces"; están interpretados en español. Aunque el castellano -ni probablemente ningún otro idioma que no sea el inglés con acento sureño- no suene excesivamente creíble a la hora de hablar de blues rural, el resultado es digno y contiene algunos momentos excelentes y un buen trabajo tanto a la guitarra como a la armónica. Puesto a elegir, me quedo con "Buen día destino". El plástico producido por Jorge Bonelli, nombre con reconocido prestigio dentro del ámbito musical de su país, lamentablemente no cuenta con distribución en el mercado español. Ahora que, gracias a labor del amigo Antón Miralles y Txanta Records podemos encontrar en nuestro país grabaciones de buenos músicos argentinos, no estaría nada mal que Txanta cruzase el río hasta Montevideo y ampliase la oferta con un buen título de blues uruguayo. Ramón del Solo
|
|
|
|
|