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MAGIC
SLIM & THE TEARDROPS Quién le iba a decir al grande de Morris Holt, mediados lo años cincuenta del siglo pasado – cuando, harto de falta de oportunidades para lanzar su carrera como bluesman, tuvo que dejar Chicago y regresar a su Mississippi natal – que bien entrado el siglo XXI se habría convertido en uno de los músicos de blues más reputados, respetados y con mayor éxito en este negocio. Y quién le iba a decir al no menos grande de Nick Moss, allá por finales de los ochenta – cuando, en compañía de su hermano mayor Joe, empezaba a recorrer como espectador los garitos bluseros de Chicago – que en 2007 se iba a encargar de la producción de un disco de uno de sus ídolos: Magic Slim. No son los únicos nombres conocidos dentro del último trabajo discográfico de Magic Slim; y es que la compañía Blind Pig, tratando de dar un toque de distinción con respecto al resto de la discografía de Holt – ya lo había hecho en las dos grabaciones anteriores: una editada en formato Dvd y la otra con “novedosos” arreglos roqueros cortesía del productor Popa Chubby –, incorpora la presencia de varios invitados especiales, algo que es poco – o nada - habitual dentro de las numerosas grabaciones de Magic Slim. En el clásico de Muddy Waters “You can’t lose what you ain’t never had” escuchamos soplando la armónica, con el ímpetu que en él es habitual, a James Cotton: una magistral asociación de la que ya habíamos disfrutado en el disco High Compression de James Cotton. En otra de las versiones del disco, el “Give me back my wig” de Hound Dog Taylor, es Lil’ Ed Williams quien se une a la banda para colaborar con su incisivo slide. Otra leyenda del blues que participa en este disco es Lonnie Brooks, interpretando un acertado solo de guitarra en el blues lento compuesto por Willie Dixon “Spider in my stew”. En “Cryin’ won’t let you stay” el turno es para Elvin Bishop. El apartado de los artistas invitados llega a su fin con Otis Clay que aporta su voz en el corte soulero compuesto por Little Milton “Loving you is the best thing that happened to me”, en el que también podemos escuchar una sección de vientos – trompeta y dos saxos tenor - algo poco frecuente en las grabaciones de Slim. Para los restantes ocho temas Magic Slim presenta a sus Teardrops un tanto renovados: con respecto al anterior disco sólo repite el guitarrista John McDonald, del bajo se encarga Danny O’Connor, que ya había participado en el disco de Slim de 2002 titulado Blue Magic, y a la batería David Simms. Cuatro de esos cortes son composiciones de Holt: dos poderosos boogie, “Let me love you” y “Full load boogie”, y dos inmejorables lentos de esos a los que Magic Slim nos tiene tan acostumbrados y en los que tanto su voz como su guitarra – ahora Gibson – alcanzan las mayores cotas de expresividad, “Carla” y “What it that you got”. Entre las cuatro versiones restantes encontramos una curiosa versión eléctrica del tradicional “Going down the road feeling bad”, “Crosseyed cat” de Muddy Waters, “Lonely man” de Little Milton y “House cat blues” compuesta por Hip Linkchain, uno de los mejores cortes de este excelente disco. Roberto Prieto Reguera |
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JOHN
PRIMER – “All Original”
( 2008, Blues House Productions) El nuevo disco de John Primer hace honor a su propio título, con doce temas escritos y producidos por el propio Primer y editados además en la compañía discográfica fundada recientemente por él mismo – Blues House Productions -, un sello, que según el propio Primer, se marca la nada desdeñable meta de preservar el precioso pasado del blues, ayudar a músicos aun no muy reconocidos y producir música para el futuro. Las sesiones de grabación se realizaron en Chicago los días 20 y 21 de mayo de 2008 y en ellas Primer –guitarra y voz - tuvo como compañeros de viaje a Melvin “Harmonica” Hinds a la armónica, David Ross en las teclas, Michael Morrison al bajo y Vernon Rodgers a la batería. El resultado es un trabajo redondo con doce cortes en la línea tradicional del blues de la Ciudad del Viento, unas veces más apegado al estilo South Side y otras al West Side. Da la salida el potente shuffle “Add a little touch”; en una línea parecida interpreta otros títulos como “Going back to Mississippi”, homenaje a su tierra natal, o “Keep on lovin the blues”, al que Primer suele recurrir para cerrar sus conciertos. La herencia recibida del maestro Elmore James – a quien rindió tributo en su anterior trabajo discográfico – queda bien a las claras en dos cortes: el walkin’ bass a medio tiempo “I called my baby”, y “Bad child” cimentado en “Dust my broom”, ambos tienen como protagonista la guitarra slide de Primer. Otra buena muestra del perfecto uso que Primer da al bottleneck es “Blue eyed woman”, en esta ocasión emulando a su maestro Muddy Waters; también con aires del propio Muddy, aunque ahora sin la slide, interpretan “Everyday brings by a change”, uno de los mejores cortes del Cd. Hay también blues con una pizca de funky en los temas “Other man” y “The woman that I’m lovin”; un blues lento en menores marca de la casa titulado “At home alone”; shuffle alegre que recuerda a B. B. King en “Say yes, don’t say no”; y un instrumental enraizado en el Mississippi bajo el nombre “Love in my heart for you”, donde Primer, acompañado solamente por la armónica de Hinds, vuelve a dar una lección sobre cómo tocar la slide guitar. Aunque necesariamente la estrella del disco sea John Primer, esto no es óbice para que el resto de músicos tengan su parte de protagonismo, especialmente Melvin “Harmonica” Hinds y el teclista David Ross: el primero – que ya había acompañado a Primer en el disco “Stuff you got to watch” – tiene una participación más que destacada a lo largo de los sesenta minutos de duración del disco, ya sea con la diatónica o con la cromática dando buena cuenta de sus principales focos de inspiración: Little Walter y Walter Horton; el segundo, tanto al piano como al órgano, ya sea en tareas de como acompañamiento o soleando, complementa a la perfección el trabajo de los otros cuatro músicos: excelente ejemplo de su buen hacer lo encontramos en el tema “At home alone”. A pesar de que desde su anterior Cd titulado “Blue Steel: A tribute to Elmore James” (Wolf Records), ha transcurrido más de un lustro, las previsiones del propio Primer nos hacen pensar que ya no pasará tanto tiempo entre disco y disco: por su cabeza pasa grabar un disco que rinda tributo a Muddy Waters y otro a Magic Slim; seguir registrando sus propias composiciones; y llevar al estudio de grabación tanto a algunas leyendas del blues de Chicago como a otros músicos menos consolidados. |
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HOWLIN’
WOLF En 1964 visitó tierras europeas la tercera edición del American Folk Blues Festival: Sonny Boy Williamson II, Sunnyland Slim, Lightnin Hopkins, Hubert Sumlin, Sleepy John Estes o Howlin’ Wolf fueron algunos de los nombres que recorrieron entre septiembre, octubre y noviembre de aquel año el Viejo Continente. Algunas grabaciones en directo, como las editadas por el sello alemán de Horst Lipmann y Fritz Rau – L&R - atestiguan que aquello debió de ser un espectáculo digno de los mejores elogios. También aprovecharon la ocasión para llevar al estudio de grabación a algunos de estos músicos: es el caso del clásico “Blues anytime” en el que participan Hubert Sumlin, Sunnyland Slim, Willie Dixon y Clifton James, registrado el 1 de noviembre en Berlín Este y en el que se presentan las cuatro primeras grabaciones de Hubert Sumlin en solitario – dos de ellas como vocalista-. El disco que nos ocupa se grabó en directo en Bremen el 6 de noviembre y tiene como protagonista principal de Howlin’ Wolf cantando, tocando la armónica y la guitarra; y como acompañantes a Hubert Sumlin a la guitarra, Sunnyland Slim al piano, Willie Dixon al bajo y Clifton James a la batería, un grupo de músicos que ya antes de esta gira se conocían perfectamente, lo que se refleja en la compenetración que exhiben a lo largo de esta grabación. Son nueve temas los que componen este Cd en el que el buen sonido es la nota general y al que el contrabajo de Willie Dixon aporta un aire de grabación semi-acústica. Y gracias a ese buen sonido en todo momento podemos percibir y disfrutar de la pericia instrumental de cada uno de los músicos, y como no, de la gran voz del Lobo. Además de las tareas vocales, Wolf también se deja escuchar tocando la armónica – con su peculiar estilo desarrollado a partir de las lecciones de Rice Miller – en temas como “Dust my broom”, “All my life” o “Forty-four”; y a la guitarra, unas veces a la rítmica y otras, como en el instrumental “Rockin’ the blues”, como solista. Hubert Sumlin a la guitarra aparece una vez más como el complemento ideal para su jefe de filas: tanto las partes rítmicas como los fraseos de la guitarra de Sumlin fueron durante casi dos décadas el contrapunto perfecto para la forma que Wolf tenía de interpretar los blues. Y, como era de esperar, también es destacado el trabajo al piano del maestro Sunnyland Slim. Una muestra de la inmejorable simbiosis entre voz, guitarra y piano la tenemos en el intemporal “Going down slow” de St. Louis Jimmy Oden: los versos narrados o cantados por Wolf tienen como colchón las precisas notas al piano de Sunnyland, mientras que la guitarra de Sumlin responde de forma agresiva a cada emocionada frase del cantante. Dixon y James al bajo y batería respectivamente tampoco pasan inadvertidos pero siempre dejando el espacio y protagonismo necesario al resto de instrumentos. Los cuatro temas restante son también clásicos en el repertorio de Howlin’ Wolf: “Shake for me”, “Love me”, “I didn’t mean to hurt your feelings” y “Howlin’ for my darlin”. “Rockin’ the blues” es una grabación histórica en la que participan algunos de los músicos que han hecho historia dentro de este género musical. Roberto Prieto Reguera |
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